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Medicina

La anorexia nerviosa y su relación con la microbiota intestinal

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario que afecta principalmente a personas jóvenes y se caracteriza por una restricción alimentaria autoimpuesta. Aunque se sabe que la anorexia nerviosa tiene una base biológica, sus causas son desconocidas. La eficacia de las terapias conversacionales y de realimentación suele ser limitada. 


Es por esto que en los últimos años, se han intensificado los esfuerzos científicos para comprender las complejidades de esta enfermedad, y recientes investigaciones indican una posible conexión entre la anorexia nerviosa y la microbiota intestinal.

¿Qué rol desempeña la microbiota en esta enfermedad?

Los microorganismos de la microbiota intestinal desempeñan un papel importante en la digestión, la absorción de nutrientes y la regulación del sistema inmunológico. 


En los últimos años, se ha prestado atención a la posible relación entre la microbiota intestinal, la disbiosis y la anorexia nerviosa.


Además, se han identificado diferencias significativas en los niveles de componentes virales y bacterianos en las heces de individuos con anorexia en comparación con aquellos con un peso saludable. Esta alteración en la microbiota se refleja en cambios en la expresión genética cerebral que controla el apetito.

¿Cómo influye el eje intestino-cerebro?

Las bacterias en nuestro intestino interactúan con el cerebro creando sustancias químicas como la dopamina y la serotonina. También afectan a nuestras hormonas y la variedad de estas bacterias en el intestino está relacionada con la forma en que sentimos hambre, ya que influyen en las señales que indican que estamos llenos.


Las bacterias en nuestro intestino también afectan la manera de comportarnos, principalmente a través de su influencia en un sistema importante llamado eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (HPA). Este sistema regula cómo respondemos al estrés, y es crucial para entender y tratar problemas alimentarios como la anorexia.

Implicaciones científicas: explorando los cambios metabólicos y genéticos

La disbiosis puede contribuir a la inflamación crónica y al estrés oxidativo, procesos que también se han relacionado con la anorexia nerviosa.


Desde el punto de vista terapéutico, se ha sugerido que la rehabilitación nutricional es esencial para el tratamiento de la anorexia nerviosa. Además, se ha propuesto que la prescripción de un tratamiento individualizado rico en prebióticos y probióticos que se encuentren en consonancia con la rehabilitación nutricional podría ser beneficioso para los pacientes con anorexia nerviosa

Perspectivas a futuro

Es importante destacar que la relación entre la microbiota y la anorexia nerviosa es un campo de investigación en constante evolución. Aunque se han realizado varios estudios que sugieren una relación entre la disbiosis intestinal y la anorexia nerviosa, se necesitan más investigaciones para comprender mejor esta relación y desarrollar estrategias terapéuticas efectivas.

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